martes, mayo 12, 2009

Antonio Vega ha fallecido

Esta mañana, el café del desayuno se ha vuelto amargo. El gran Antonio Vega ha fallecido. 51 años tenía. Me he quedado conmocionado. Era uno de los cantantes que más me gustaban, desde siempre. Todavía recuerdo tener en mis manos las cassettes de Nacha Pop cuando sólo era un proyecto de adolescente. Sólo por haber compuesto "La chica de ayer" y "El sitio de mi recreo" ya debería tener un lugar de honor en la historia de la música. Pero Antonio fue mucho más. Lo es todavía, porque sus canciones son inmortales. Ayer mismo escuchaba "La última montaña", una de las canciones que más me gustan de su repertorio. Tuve la oportunidad de verle dos veces en directo. La primera, hace ya 18 años, cuando acababa de grabar "No me iré mañana". La segunda, con Nacha Pop en el Arriaga de Bilbao. Entre medias, allá por 1998, pude hacerle una entrevista que se quedará para siempre en mi recuerdo. Que le contaré a mis nietos, si es que algún día llegan. Me quedo con eso. Con sus canciones, con su magia, con su manera de decir las cosas en cada sílaba. Desterraré los rumores que llevaban demasiado tiempo circulando en torno a él. Mandaré al exilio a quienes quisieron subrayar, en este país de porteras, las noticias referentes a su estado de salud, haciéndole un homenaje de pésimo gusto hace ya 15 años. Algo que no sentó bien al gran Antonio. Escribo desde la rabia de quien siempre se quedó con sus canciones, con su magia, con su manera de decir las cosas en cada sílaba. Por encima de sus dependencias. Descanse en paz Antonio Vega, porque sus canciones quedarán en la memoria de quienes siempre hemos seguido su trayectoria. Fue él quien me hizo llorar de emoción al verle cantar "Lucha de gigantes" en aquel concierto de Nacha Pop. Fue hace dos años. Esta mañana, el café se ha vuelto amargo. Este post también. Valga como homenaje a uno de los más grandes. Hoy es un día triste para los aficionados a la música.

viernes, abril 10, 2009

Mayúscula decepción

No habrá quinta Final Four consecutiva para el Baskonia. El Barça volvió a pasar por encima del conjunto de Dusko Ivanovic en un partido que supuso un auténtico monólogo de los culés. Desde el inicio. Desde luego, se puede perder un duelo a cara o cruz como el de ayer, pero lo que resulta difícilmente tolerable es hacerlo sin competir, sin dar la sensación en ningún momento de que puedes mirar a los ojos a tu adversario. Sorprendió el técnico montenegrino de salida con la presencia de San Emeterio, al que apenas había dado confianza a lo largo de la temporada, en el quinteto, en el que no estaban Teletovic y Mickeal. La apuesta resultó nefasta para el Baskonia, que volvió a verse masacrado por el acierto exterior de su oponente. Lakovic y Navarro lideraron el festival local desde la línea de tres puntos, e incluso Ilyasova, denostado a las órdenes de Ivanovic durante el tiempo en el que ambos coincidieron en el Palau, se sumó a la fiesta. Quiso el técnico predilecto de Josean Querejeta arreglar el desaguisado con un tiempo muerto y dos cambios con 14-4 en el marcador, pero ya era tarde. Para colmo de males Prigioni, un jugador capaz de lo mejor y de lo peor, ofreció ayer su peor cara con faltas personales tan tempranas como evitables, y el barco, sin timón, navegó a la deriva durante todo el encuentro. No hubo color. Personalmente creo que el partido, entendido como la lucha de dos equipos que compiten en busca del triunfo, terminó con el mencionado parcial inicial. Lo demás fue un querer y no poder ante un rival que, jaleado por un Palau entregado a la causa, se fue creciendo con el paso de los minutos. Al descanso la desventaja estaba en la psicológica decena, la que, según dicen, marca la frontera entre el bien y el mal, entre el éxito y el fracaso. Y gracias, porque pudo haber sido peor. Tras el paso por vestuarios, no hubo reacción, y la renta local se mantenía inasequible. Demasiados errores, demasiadas pérdidas de balón, demasiados tiros libres fallados por un Tiago Splitter que, por otra parte, fue el único que jugó un partido decente. Pero eso no basta. El oakazo no pudo repetirse, y hay que sacar varias conclusiones de una derrota que puede marcar lo que resta de temporada. En primer lugar, que la ampliación de la serie de cuartos de tres a cinco partidos favorece a los equipos con banquillos más profundos. A la vista está, porque son Panathinaikos, Olympiacos, CSKA y Barcelona los que estarán en Berlín. El Baskonia se ha quedado en puertas, pero es complicado competir usando tan pocos jugadores ante escuadras que acusan menos el desgaste y que, como los culés, se permiten el lujo de no usar a Barrett y a Trías en sus rotaciones. En segundo término, la derrota de ayer puede hacer que se valoren más las cuatro presencias anteriores del Baskonia en la magna cita del basket continental. Quizás nos habían acostumbrado mal desde el año 2005 estando presentes en Moscú, Praga, Atenas y Madrid. Quizás alguien pudiera pensar que es sencillo llegar a la Final Four, o que era obligado para el equipo baskonista. Nada más lejos de la realidad. Y en tercer término, no puedo dejar de recordar que la temporada pasada, con el criticado Neven Spahija en el banquillo, el equipo llegó, con la base de este año, a una cita que este año verá por televisión. Y también ganó la Liga. Es verdad que en la fase regular el juego no fue brillante y que hubo derrotas ante escuadras menores, pero a la hora de la verdad no fallaron. Este año la primera fase ha sido muy brillante, pero la duda que me entra es saber cómo llegarán al momento de la verdad con tantos minutos acumulados y unas rotaciones tan exiguas como las que plantea el señor Ivanovic. Que por mucho que el cansancio no exista puede ser un invitado molesto en la fase más determinante de la temporada. Y llegar primero al play-off no garantiza nada. Veremos lo que ocurre a partir de esta mayúscula decepción.

miércoles, abril 08, 2009

Berlín, a un paso

El Baskonia se juega mañana en Barcelona su billete para la Final Four. Para su quinta presencia consecutiva entre los cuatro mejores equipos de Europa. Algo que sólo puede decir el CSKA de Moscú y que, por tanto, ningún otro equipo ACB ha logrado en el último lustro. La eliminatoria que mide a baskonistas y culés es la única que sigue sin decidir, porque Olympiacos, Panathinaikos y CSKA ya han asegurado su presencia en Alemania. Si me piden un pronóstico, resulta complicado. Más allá de que la serie haya sido igualada, la diferencia entre los partidos que ha ganado el Baskonia y aquellos en los que el Barça salió vencedor es abismal. Los de Pascual se llevaron sus triunfos con una gran diferencia de puntos en el marcador tras desactivar a su rival. Es difícil, por lo tanto, augurar qué ocurrirá mañana en el parquet del Palau Blaugrana. En cuanto a las ausencias, la de Barac no tiene demasiada importancia, ya que su papel está siendo testimonial en la presente campaña. Lo de que Dusko vuelva a Barcelona ya no tiene tanto morbo, al menos no en Vitoria, aunque no me negarán que tendría su punto que se llevara el pase a la Final Four delante de los que en su momento decidieron cesarle. Personalmente no me pareció una buena idea su regreso al Buesa Arena, pero por el momento va logrando sus objetivos. Eso sí, en caso de que el Baskonia regrese de vacío no hay que olvidar que Spahija, en la temporada pasada, sí logró el pase a la Final Four. Por comentarlo. No vaya a ser que el estricto y metódico técnico montenegrino no lo consiga... Bromas aparte, este partido genera en mi corazón y en mi cabeza sensaciones encontradas. Por un lado, la presencia de Pete Mickeal es una garantía de éxito. Este hombre siempre da la talla en los duelos importantes, y el de mañana será el más trascendente de toda la temporada. Valgan como botones de muestra el MVP de la pasada final liguera, precisamente ante el Barça, las canastas postreras que permitieron al equipo ganar en Málaga o Granada o el tapón que le puso a Berni en la agónica y trepidante final copera del pasado mes de febrero. Por otro lado, confieso que hay un jugador que no me genera precisamente tranquilidad. Es capaz de lo mejor, cierto, pero también de lo peor. Hablo de Pablo Prigioni, un excelente base con tendencia a perder los nervios en ocasiones. Cuando sucede, su juego enarbola la bandera de la anarquía y cualquier cosa puede suceder. Al menos, me tranquiliza saber que su relevo se llama Vlado Ilievski, que el segundo director de orquesta es capaz de ofrecer minutos de calidad. Quizás su lesión en la segunda entrega de la serie fue más decisiva de lo que pensamos. Por lo demás, Rakocevic y Navarro pueden ofrecer un espectacular duelo de cañoneros, comparable en intensidad al que protagonizarán Splitter y Santiago en la zona. Veremos lo que ocurre mañana, aunque Berlín está a un paso y sería una pena desperdiciar una oportunidad como esa. Porque a mí eso de que habrá un equipo ACB en Berlín ocurra lo que ocurra... no me tranquiliza ni me consuela. Yo quiero seguir vibrando con mi equipo.

sábado, marzo 28, 2009

Y tú, ¿no te engañas nunca?

Ese es el subtítulo de la película "Mentiras y gordas", un filme que se estrenó ayer. Confieso que fui a verla atraído por la identidad de los actores que en ella participan, quizás también por todos los meses de publicidad con los que nos habían bombardeado, y que nunca antes había visto una película de sus directores. También es cierto que el título me hacía bastante gracia por recordarme a una expresión familiar. A muchos de sus jóvenes protagonistas, a casi todos, les había visto en televisión, en series que me gustan y que sigo con regularidad, como "Aída" o "El internado". ¿Y tú, no te engañas nunca? Pues ayer sí que me sentí engañado, o más que engañado. "Mentiras y gordas" no es más que una ensalada, muy mal aliñada por cierto, de sexo, drogas y nihilismo barato que culmina, para más desgracia, con una dosis de moralina que raya en lo patético después de que a una de las chicas le dejara su novio por gorda. Sí señor, todo un mensaje para los jóvenes espectadores que acudirán al cine a ver la peli o recurrirán a la red para deleitarse (¿?) con sus ídolos. A la media hora de película me costaba horrores no desconectarme de una historia con poca credibilidad. Quizás sí resultó más verosímil para los adolescentes que me rodeaban haciendo alarde de una gran falta de educación, comentando a voz en grito las excelencias de los atributos de Yon González o Ana de Armas. Encima de ver una película que me hizo plantearme varias veces abandonar la sala en mitad de la proyección, me sentí el abuelo de los espectadores que ayer acudimos a verla. Con filmes como este no resulta extraño que la gente no vaya al cine. Entre que los personajes se pasan la mitad de la peli drogados y que eso de las fiestas rave me ha pillado fuera de juego, abandoné la sala con la sensación de haber tirado el dinero. Puede ser que hiciera el tonto. Pero desde luego no recomendaré a nadie que se gaste un céntimo de euro para ver algo así. Al contrario, esta peli no merece la pena ni en pantalla grande, ni en dvd, ni pirateada. Y para quien quiera centrarse en las escenas de sexo por el morbo de ver a la chica del internado haciéndoselo con el policía de los hombres de Paco... con entrar en una de esas webs que permiten ver vídeos y hacer la búsqueda correspondiente puede valer. Desde luego, trataré de resetear mi memoria y olvidar este bodrio, porque de lo contrario me temo que me va a costar ver las series de las que proceden los actores. Una lástima.

viernes, marzo 27, 2009

Un año más

Ayer cumplí años, 34 tacos. Fue un día de celebración sencilla, una comida con mis padres y tal, y regalos en forma de ropa nueva. Me gusta estrenar, aunque no me considero un comprador compulsivo. Ni mucho menos. Pero no deja de ser una manera de afrontar el cambio de año con ánimos y esperanzas renovadas. Con ganas de que todo mejore día a día, con el deseo de que lo que ha ido mal en los últimos tiempos cambie y las cosas vayan a mejor. Porque lo harán, no tengo ninguna duda. Un nuevo año se presenta con ganas de que cristalicen los proyectos que tengo en la cabeza y en el disco duro del ordenador. De que pueda haber nuevos libros de entrevistas, de relatos, de poemas, una novela incluso, a pesar de que en estos últimos meses no he escrito todo lo que hubiera deseado. De que esa maldita crisis de la que tanto nos hablan y que parece no dejarnos respirar no impida que las cosas vayan asomando la cabeza en el horizonte. Por lo demás, fue un día extraño. Quizás porque la mayoría de las felicitaciones me llegaron vía facebook, algunas en forma de mensaje al móvil y otras a través de una llamada telefónica. Las menos fueron de forma directa, con besos y abrazos sentidos y que agradezco hasta el infinito. Pero lo de menos es la forma. Lo que importa es que mucha gente se acordó de la fecha, y eso es de agradecer. Muchas veces estamos tan ocupados caminando hacia no se sabe muy bien dónde y nos olvidamos de detalles (yo el primero, ojo) que tienen su importancia. Pues eso, ojalá en este año pueda contaros muchas novedades, que ganas no faltan...

miércoles, marzo 25, 2009

Nostalgia a los taitantos

Mañana cumplo años, "taitantos" como suele decirse... Si uno se dejara guiar por determinados productos televisivos, se dejaría invadir por la nostalgia, por un excesivo y desmesurado sentimiento de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pongo por ejemplo el espacio televisivo "Los mejores años" que presenta Carlos Sobera en TVE. Dos décadas enfrentan sus mejores recuerdos para tratar de convencer a gente muy joven de que la suya fue la mejor, con resultados que a veces resultan patéticos, auténticas autoparodias que no reflejan las eras más brillantes del artista de turno. Uno puede terminar de ver dicho espacio con la sensación de añorar, incluso, los años que no vivió... Personalmente, creo que esta avalancha de nostalgia que nos invade obedece a razones mercantilistas. Es un sentimiento que vende, y si a eso se le añade que, en términos generales, la actualidad resulta descorazonadora en ámbitos como la cultura, el cóctel resultante es explosivo. Por eso también creo, como dice Javier Krahe, que cualquier tiempo pasado fue anterior. Resulta paradójico que a mis 34 años deba tener nostalgia de lo que he vivido. De algunas cosas es inevitable, pero hombre... queda tanto por hacer que es un sentimiento que no debe dominar el día a día. Eso por no hablar de Internet. Es curioso que la herramienta que ha cambiado las comunicaciones en el siglo XXI esté repleta de contenidos que aluden a la nostalgia. Hay webs como wikirecuerdos, miles de blogs que aluden a las series de TV, al cine y a la música de los años 80, referencias incesantes a lo que vivimos hace un cuarto de siglo, que incluso tratan de englobar a todos los que crecimos entonces en el mismo saco, como si fuésemos un todo homogéneo e indivisible... cuando en realidad lo único que coincide, por casualidad obviamente, es la época en la que pasamos nuestra infancia... Vamos, que si siento nostalgia a mis taitantos debe estar llena de un sentido positivo, ya que hay cosas que añoro pero cuyo recuerdo tengo presente gracias a películas, canciones... pero no me pidan que me ponga a llorar por eso como si no hubiera mañana. Porque lo hay.

lunes, marzo 16, 2009

Entrevista en La Noche Despierta

El año pasado, allá por el mes de agosto, el programa La Noche Despierta, de Radio Euskadi, tuvo a bien entrevistarme con motivo de la edición del poemario Sueños Vetados. Pasados unos meses, me decido a colgar dicha conversación para quien la quiera escuchar. Se me hizo raro ser yo quien contestara las preguntas de Iratxe Celis (muchas gracias, una vez más) en lugar de formularlas yo, como es costumbre. El caso es que aquí la dejo, en dos partes, por si alguien quiere pinchar en los links http://www.goear.com/listen/b623b2a/Sueños-vetados-La-noche-despierta y http://www.goear.com/listen/60043f5/Sueños-vetados-(2ª-parte)-La-noche-despierta. ¡Salud!