miércoles, noviembre 25, 2009

Conversaciones de pop & rock

Este libro, publicado en noviembre de 2009 por la editorial Sepha, recoge las reflexiones de muchos de los músicos que han influido, emocionado e incluso marcado el camino de alguna manera a ya más de una generación. Por encima de etiquetas, porque la música tiene ese componente. O llega o no llega, o emociona o no emociona. Por encima de formatos, modas y estilos. Por encima de su nivel de éxito, incluso.
Por eso, en este volumen hay rockeros, cantautores, grupos de pop, formaciones independientes, comerciales. Grupos que cantan en castellano, en inglés, en euskera, en catalán. Casi todos con una trayectoria larga en el mundo de la música. Ese lenguaje universal es el que recorre esta publicación. Siete notas que han marcado la existencia de Manu González y que lo seguirán haciendo, sin ninguna duda. Aquí se recogen algunas charlas mantenidas por el autor en los años de trabajo en el mundo de la prensa escrita, pero también otras que ha mantenido este mismo año para culminar este libro de la música de nuestros recuerdos y de nuestras aventuras futuras. En él se recogen las charlas mantenidas con músicos que dejaron de ser ídolos. Ahora son conocidos, y eso supone un sueño cumplido para un melómano como Manu González, para el adolescente que veía embobado lo que sus grupos favoritos hacían encima de un escenario. El libro contiene entrevistas a Ruper Ordorika, Manolo García, Duncan Dhu, Ángel Celada, Rosana Arbelo, Gari, Quimi Portet, Javier Krahe, Ariel Rot, Arawak, Enrique Bunbury, José Angel Hevia, Cesaria Evora, Celtas Cortos, Antonio Vega, Sergio Makaroff, JC Perez, La Cabra Mecánica, Kepa Junkera, Daniel Higiénico, Miguel Ríos, Los Secretos, Jaime Urrutia, La Guardia, Ainhoa, Tontxu, Los Delinqüentes, Danza Invisible, Hombres G, Coque Malla, Pasión Vega, Víctor Manuel, Grupo de Expertos Solynieve, Tam Tam Go!, Aurora Beltrán, Juan Rivas, Los Especialistas, Conchita, Andy Chango, La Unión, Javier Álvarez, Quijano, Candy Caramelo, Sole Giménez, Nena Daconte, Chambao, Los Rebeldes y Nacho García Vega.
Para comprarlo, pregunte en su librería o visite la web www.editorialsepha.com

martes, septiembre 29, 2009

Versiones contra la crisis

Resulta curioso comprobar cómo reacciona la industria discográfica ante la crisis, ante el hecho de que la gente se baje la música de la red. En lugar de apostar por formatos más acordes al coste de producción de los discos, sacan un trabajo al mercado, tú te lo compras, y a los pocos meses te publican una reeedición con miles de extras. Ante eso, tú te sientes como un idiota por no haber esperado, porque no te vas a comprar el mismo disco dos veces... Soy de los que se compra discos (los que realmente me interesan) porque me gusta leer los créditos, saber quién ha tocado en este tema o en este otro... Vamos, que soy de la vieja escuela aunque use la red para acceder a grupos a los que, de otro modo, nunca llegaría. O para acceder a discos descatalogados que, en su momento, me gustaron mucho, pero que se quedaron en el cajón del olvido con su formato cassette. Lo que realmente me gusta es tener el disco entre las manos, pero insisto en que el asunto de las reediciones hace que uno se plantee mucho las cosas, más que nada para intentar evitar que te tomen el pelo.
Pero lo que realmente choca es la tendencia de las discográficas a publicar, de un tiempo a esta parte, discos de versiones. No es que me desagrade especialmente el asunto, ya que todo artista tiene sus influencias y es humano que las saque a la luz (en los conciertos es algo habitual desde tiempos muy remotos), pero en los últimos meses la cosa se ha masificado... Pedro Guerra, por ejemplo, se ha lanzado a grabar, con el único apoyo de su guitarra, el cancionero que le marcó cuando era más pequeño. Suena bonito porque Pedro canta bonito, pero tampoco es una fórmula nueva. Su coetáneo Javier Álvarez, gran tío por cierto, lo hizo hace un tiempo, aunque en el repertorio revisitado por el madrileño el abanico era más amplio, desde U2 a Jeannette pasando por, pásmense, el himno de la legión. Pero no es el único caso de artistas reconvertidos a intérpretes de versiones. Sole Giménez, Pasión Vega o Luz Casal son tres grandes voces, cuyas últimas entregas discográficas son discos de versiones. Danza Invisible, en su regreso seis años después, ha optado por adaptar clásicos del rock al castellano. Una fórmula que, por ejemplo, ya emplearon hace un tiempo los hermanos Auserón en Las Malas Lenguas. Seguridad Social trata de volver al primer plano con un disco, "Clásicos del futuro", irregular, repleto de versiones. Tanto las que grabaron en los últimos años (Pink Floyd, Tequila, Hombres G, Toquinho, Nino Bravo o Miguel Ríos, por ejemplo) como las que han registrado para este disco. He puesto media docena de ejemplos de esta tendencia, pero seguro que vendrán más. Porque los discos recientes que no son de versiones son trabajos en directo, como el de Amaral, o apuestas seguras como la de Fito y Fitipaldis. Ante la crisis, la industria, en plena caída libre, ha optado por el riesgo cero, teórico al menos, de indagar en el cancionero ya conocido en lugar de apostar por nuevas fórmulas. Habrá que ver el resultado...

martes, agosto 25, 2009

¿Y ahora a quién animo yo?

Menudo verano llevamos en el Baskonia. Mickeal en el Barça, Rako a Turquía, Mc Donald de vuelta a Canarias... con Pedro Martínez (extraños compañeros de viaje hace el mercado del balón naranja)... y Prigioni y Vidal al Real Madrid. La final perdida la pasada temporada, frente al Barça de Navarro y compañía, supuso el final de un ciclo en el Buesa Arena. El cambio ha sido brutal. Tanto, que a este equipo no lo conoce, a día de hoy, ni la madre que lo parió. Al final, el único que ha sobrevivido a Dusko es... Dusko. ¿Ribas, Herrmann, Huertas, dice usted? ¿Oleson, English? ¿Mande? Ah, que ahora nos llamamos Caja Laboral. Ahora todo está mucho más claro, dónde va a parar... Anda, si está el chico alto y rubio ese con el 21 a la espalda. Menos mal...
Imaginen que estamos a 20 de diciembre. Baskonia-Real Madrid frente a frente. Presentación de jugadores. Sergi Vidal, Pablo Prigioni, Travis Hansen, Jorge Garbajosa... ¿y ahora a quién animo yo? Como se me ocurra recurrir a la inercia voy a terminar jaleando a esos que llevan un escudo sospechosamente similar al de los galácticos de los c... Ah, no, calla. Que los míos son los otros. Menos mal que ya he tenido dos meses para aprenderme el roster, si me pilla en la primera jornada de la Liga me hace polvo. Y eso sin contar con la Supercopa, pero eso será en Canarias y será diferente.
Este verano ha sido como aquellos en los que Arlauckas y demás ídolos terminaban por cruzar la N-I en dirección a Madrid. Claro que esta vez ha habido movimientos en ambos lados de la autovía y Oleson se viene al Baskonia. Eso sí, tengo la seguridad de que el equipo volverá a pelear. A competir. De eso, miren ustedes, no tengo dudas. Lo que sí me las genera es que mi equipo cambie de nombre, otros cuantos (Valencia, Bilbao, Manresa, Gran Canaria...) han hecho lo mismo y cuesta aclararse. Sólo espero no encontrarme con el Real Madrid jugando un partido y pensar... ¿y ahora a quién animo yo? (Foto www.realmadrid.com)

lunes, agosto 10, 2009

Doblete conciertero

Hacía tiempo que no iba a un concierto, del mismo modo que hacía tiempo que no escribía en el blog. El fin de semana pasado hice doblete, con Tequila y Celtas Cortos en la Plaza de los Fueros. A ambos ya les había visto encima de un escenario, y con ambos disfruté muchísimo. El viernes fue el turno de Alejo Stivel, Ariel Rot y los demás tequileros del siglo XXI. El concierto fue casi idéntico al de hace más de un año en Bilbao. La principal novedad fue el añadido de temas como "Ya soy mayor" al repertorio. Fue un concierto especial por otras razones, aunque dejó un agridulce sabor al final por razones que no vienen al caso.
El sábado fue otra cosa bien distinta. Celtas Cortos, una vez más, desafió las inclemencias y ofreció un auténtico conciertazo. Uno más, porque siempre ha sido un gran grupo en directo. Poco importó la pésima acústica de la plaza y la pertinaz lluvia que hizo acto de presencia a medianoche. De aquellos Celtas que tocaron en fiestas de Vitoria hace ya 12 años, o de aquellos que volvieron en la época en la que Antuán era la voz de la banda, quedan tres músicos, Goyo Yeves, Óscar García y Alberto García, cuatro si contamos con el regresado Cifu. No están ya Carlos Soto, Nacho Castro y compañía, pero Celtas sigue siendo un grandísimo grupo en directo. Me dio la impresión de que, más que nunca, su sonido es rockero, guitarrero, aparte de los toques celtas que siempre han estado ahí, en mayor o menor medida. Aparte de sus temas nuevos ("Retales de una vida" ya se ha convertido en un himno, y eso quedó claro el sábado) no faltaron los clásicos. "20 de abril", "Tranquilo majete", "La senda del tiempo"... no podían faltar en el repertorio, que también hizo un guiño a los instrumentales. Como siempre. Sin embargo, no pude quitarme de encima la impresión de que algunos no entendieron nada. Lo digo porque, al terminar el show, hubo quien salió del recinto pidiendo "Cuéntame un cuento". Personalmente agradezco que esa canción no estuviera en el repertorio. No por nada en especial, sino porque terminé un poco harto de ella, y con el tiempo no me he podido reconciliar con ese tema como me ocurrió, por ejemplo, con "20 de abril", del que también acabé saturado. Aunque puestos a echar en falta alguna canción, pensaría en "Lluvia en soledad", "Gente impresentable" o "Ya está bien". En todo caso, una vez más, fue un gran concierto. Hasta la próxima!!!

martes, mayo 12, 2009

Antonio Vega ha fallecido

Esta mañana, el café del desayuno se ha vuelto amargo. El gran Antonio Vega ha fallecido. 51 años tenía. Me he quedado conmocionado. Era uno de los cantantes que más me gustaban, desde siempre. Todavía recuerdo tener en mis manos las cassettes de Nacha Pop cuando sólo era un proyecto de adolescente. Sólo por haber compuesto "La chica de ayer" y "El sitio de mi recreo" ya debería tener un lugar de honor en la historia de la música. Pero Antonio fue mucho más. Lo es todavía, porque sus canciones son inmortales. Ayer mismo escuchaba "La última montaña", una de las canciones que más me gustan de su repertorio. Tuve la oportunidad de verle dos veces en directo. La primera, hace ya 18 años, cuando acababa de grabar "No me iré mañana". La segunda, con Nacha Pop en el Arriaga de Bilbao. Entre medias, allá por 1998, pude hacerle una entrevista que se quedará para siempre en mi recuerdo. Que le contaré a mis nietos, si es que algún día llegan. Me quedo con eso. Con sus canciones, con su magia, con su manera de decir las cosas en cada sílaba. Desterraré los rumores que llevaban demasiado tiempo circulando en torno a él. Mandaré al exilio a quienes quisieron subrayar, en este país de porteras, las noticias referentes a su estado de salud, haciéndole un homenaje de pésimo gusto hace ya 15 años. Algo que no sentó bien al gran Antonio. Escribo desde la rabia de quien siempre se quedó con sus canciones, con su magia, con su manera de decir las cosas en cada sílaba. Por encima de sus dependencias. Descanse en paz Antonio Vega, porque sus canciones quedarán en la memoria de quienes siempre hemos seguido su trayectoria. Fue él quien me hizo llorar de emoción al verle cantar "Lucha de gigantes" en aquel concierto de Nacha Pop. Fue hace dos años. Esta mañana, el café se ha vuelto amargo. Este post también. Valga como homenaje a uno de los más grandes. Hoy es un día triste para los aficionados a la música.

viernes, abril 10, 2009

Mayúscula decepción

No habrá quinta Final Four consecutiva para el Baskonia. El Barça volvió a pasar por encima del conjunto de Dusko Ivanovic en un partido que supuso un auténtico monólogo de los culés. Desde el inicio. Desde luego, se puede perder un duelo a cara o cruz como el de ayer, pero lo que resulta difícilmente tolerable es hacerlo sin competir, sin dar la sensación en ningún momento de que puedes mirar a los ojos a tu adversario. Sorprendió el técnico montenegrino de salida con la presencia de San Emeterio, al que apenas había dado confianza a lo largo de la temporada, en el quinteto, en el que no estaban Teletovic y Mickeal. La apuesta resultó nefasta para el Baskonia, que volvió a verse masacrado por el acierto exterior de su oponente. Lakovic y Navarro lideraron el festival local desde la línea de tres puntos, e incluso Ilyasova, denostado a las órdenes de Ivanovic durante el tiempo en el que ambos coincidieron en el Palau, se sumó a la fiesta. Quiso el técnico predilecto de Josean Querejeta arreglar el desaguisado con un tiempo muerto y dos cambios con 14-4 en el marcador, pero ya era tarde. Para colmo de males Prigioni, un jugador capaz de lo mejor y de lo peor, ofreció ayer su peor cara con faltas personales tan tempranas como evitables, y el barco, sin timón, navegó a la deriva durante todo el encuentro. No hubo color. Personalmente creo que el partido, entendido como la lucha de dos equipos que compiten en busca del triunfo, terminó con el mencionado parcial inicial. Lo demás fue un querer y no poder ante un rival que, jaleado por un Palau entregado a la causa, se fue creciendo con el paso de los minutos. Al descanso la desventaja estaba en la psicológica decena, la que, según dicen, marca la frontera entre el bien y el mal, entre el éxito y el fracaso. Y gracias, porque pudo haber sido peor. Tras el paso por vestuarios, no hubo reacción, y la renta local se mantenía inasequible. Demasiados errores, demasiadas pérdidas de balón, demasiados tiros libres fallados por un Tiago Splitter que, por otra parte, fue el único que jugó un partido decente. Pero eso no basta. El oakazo no pudo repetirse, y hay que sacar varias conclusiones de una derrota que puede marcar lo que resta de temporada. En primer lugar, que la ampliación de la serie de cuartos de tres a cinco partidos favorece a los equipos con banquillos más profundos. A la vista está, porque son Panathinaikos, Olympiacos, CSKA y Barcelona los que estarán en Berlín. El Baskonia se ha quedado en puertas, pero es complicado competir usando tan pocos jugadores ante escuadras que acusan menos el desgaste y que, como los culés, se permiten el lujo de no usar a Barrett y a Trías en sus rotaciones. En segundo término, la derrota de ayer puede hacer que se valoren más las cuatro presencias anteriores del Baskonia en la magna cita del basket continental. Quizás nos habían acostumbrado mal desde el año 2005 estando presentes en Moscú, Praga, Atenas y Madrid. Quizás alguien pudiera pensar que es sencillo llegar a la Final Four, o que era obligado para el equipo baskonista. Nada más lejos de la realidad. Y en tercer término, no puedo dejar de recordar que la temporada pasada, con el criticado Neven Spahija en el banquillo, el equipo llegó, con la base de este año, a una cita que este año verá por televisión. Y también ganó la Liga. Es verdad que en la fase regular el juego no fue brillante y que hubo derrotas ante escuadras menores, pero a la hora de la verdad no fallaron. Este año la primera fase ha sido muy brillante, pero la duda que me entra es saber cómo llegarán al momento de la verdad con tantos minutos acumulados y unas rotaciones tan exiguas como las que plantea el señor Ivanovic. Que por mucho que el cansancio no exista puede ser un invitado molesto en la fase más determinante de la temporada. Y llegar primero al play-off no garantiza nada. Veremos lo que ocurre a partir de esta mayúscula decepción.

miércoles, abril 08, 2009

Berlín, a un paso

El Baskonia se juega mañana en Barcelona su billete para la Final Four. Para su quinta presencia consecutiva entre los cuatro mejores equipos de Europa. Algo que sólo puede decir el CSKA de Moscú y que, por tanto, ningún otro equipo ACB ha logrado en el último lustro. La eliminatoria que mide a baskonistas y culés es la única que sigue sin decidir, porque Olympiacos, Panathinaikos y CSKA ya han asegurado su presencia en Alemania. Si me piden un pronóstico, resulta complicado. Más allá de que la serie haya sido igualada, la diferencia entre los partidos que ha ganado el Baskonia y aquellos en los que el Barça salió vencedor es abismal. Los de Pascual se llevaron sus triunfos con una gran diferencia de puntos en el marcador tras desactivar a su rival. Es difícil, por lo tanto, augurar qué ocurrirá mañana en el parquet del Palau Blaugrana. En cuanto a las ausencias, la de Barac no tiene demasiada importancia, ya que su papel está siendo testimonial en la presente campaña. Lo de que Dusko vuelva a Barcelona ya no tiene tanto morbo, al menos no en Vitoria, aunque no me negarán que tendría su punto que se llevara el pase a la Final Four delante de los que en su momento decidieron cesarle. Personalmente no me pareció una buena idea su regreso al Buesa Arena, pero por el momento va logrando sus objetivos. Eso sí, en caso de que el Baskonia regrese de vacío no hay que olvidar que Spahija, en la temporada pasada, sí logró el pase a la Final Four. Por comentarlo. No vaya a ser que el estricto y metódico técnico montenegrino no lo consiga... Bromas aparte, este partido genera en mi corazón y en mi cabeza sensaciones encontradas. Por un lado, la presencia de Pete Mickeal es una garantía de éxito. Este hombre siempre da la talla en los duelos importantes, y el de mañana será el más trascendente de toda la temporada. Valgan como botones de muestra el MVP de la pasada final liguera, precisamente ante el Barça, las canastas postreras que permitieron al equipo ganar en Málaga o Granada o el tapón que le puso a Berni en la agónica y trepidante final copera del pasado mes de febrero. Por otro lado, confieso que hay un jugador que no me genera precisamente tranquilidad. Es capaz de lo mejor, cierto, pero también de lo peor. Hablo de Pablo Prigioni, un excelente base con tendencia a perder los nervios en ocasiones. Cuando sucede, su juego enarbola la bandera de la anarquía y cualquier cosa puede suceder. Al menos, me tranquiliza saber que su relevo se llama Vlado Ilievski, que el segundo director de orquesta es capaz de ofrecer minutos de calidad. Quizás su lesión en la segunda entrega de la serie fue más decisiva de lo que pensamos. Por lo demás, Rakocevic y Navarro pueden ofrecer un espectacular duelo de cañoneros, comparable en intensidad al que protagonizarán Splitter y Santiago en la zona. Veremos lo que ocurre mañana, aunque Berlín está a un paso y sería una pena desperdiciar una oportunidad como esa. Porque a mí eso de que habrá un equipo ACB en Berlín ocurra lo que ocurra... no me tranquiliza ni me consuela. Yo quiero seguir vibrando con mi equipo.